Qué es

Estudio de modelización publicado en The Lancet Planetary Health que calcula, para 150 países, el coste de distintos patrones dietéticos saludables y sostenibles y lo compara con el de la dieta actual. Es la fuente con mejor cobertura para responder “¿es más caro comer vegetal?” con datos, porque separa el resultado por nivel de renta del país en vez de dar una cifra única.

Hallazgos relevantes

  • En países de renta alta y media-alta, los patrones saludables y sostenibles son hasta un 22-34 % más baratos que la dieta actual.
  • Las variantes vegetarianas y veganas centradas en legumbres y cereales integrales fueron las más asequibles de todos los patrones estudiados. Las pescetarianas (pescado, fruta y verdura) fueron las más caras, porque el pescado es uno de los grupos con mayor precio por caloría.
  • En países de renta baja y media-baja, en cambio, esos mismos patrones son al menos un 18-29 % más caros que la dieta actual — el matiz que hay que conceder: el problema de coste del veganismo es real, pero se concentra en los países pobres, no en los ricos (ver veganismo-paises-pobres).
  • Proyectando a 2050 y sumando reducción de desperdicio, desarrollo socioeconómico y contabilidad de costes externos (salud y clima), los patrones sostenibles llegan a ser un 25-29 % más baratos incluso en países de renta baja y media-baja.

Cómo se usa

Sostiene el núcleo de es-caro-o-inaccesible: en los países donde se hace la objeción “ser vegano es caro” (renta alta), la dieta vegetal basada en básicos es de las más baratas, no de las más caras. Y aporta la honestidad del matiz para veganismo-paises-pobres: donde sí encarece es en el mundo pobre.

Limitaciones

  • Es un estudio de modelización de patrones dietéticos con precios de mercado, no un registro de lo que gasta cada hogar real; los precios locales y los hábitos introducen variación.
  • El coste “más barato” corresponde a las variantes basadas en legumbres y cereales, no a las que sustituyen carne por procesados vegetales (que el propio contraargumento reconoce caros).
  • La contabilidad de costes externos (2050) depende de supuestos sobre precios del carbono y costes sanitarios.