Qué es

Estudio de campo en Galicia sobre si el pastoreo reduce el combustible forestal en un paisaje dominado por tojo (Ulex europaeus). En una zona vallada de 100 ha con 11 caballos salvajes (Equus ferus atlanticus) se instalaron cuatro parcelas de 50 m² cerradas al acceso de los animales, y se midió la biomasa aérea con dron entre septiembre de 2018 y noviembre de 2020, dentro y fuera de esas parcelas. Con esos datos y variables ambientales del sitio se alimentó un modelo de fuego para comparar la velocidad de propagación superficial (SROS) entre zonas pastadas y no pastadas.

Es el tipo de estudio que pastoreo-previene-incendios necesitaba: mide el mecanismo en lugar de suponerlo.

Hallazgos relevantes

  • El pastoreo sí reduce la biomasa de tojo, y la teledetección con dron resulta un método viable y barato para cartografiarla a escala regional.
  • El efecto sobre la propagación del fuego, sin embargo, es consistente pero pequeño: la diferencia de velocidad de propagación superficial entre parcelas pastadas y no pastadas fue de 0,55 a 3,10 m/min, frente a una velocidad de referencia de 15 a 25 m/min en las zonas pastadas circundantes. En términos relativos, un efecto modesto sobre una magnitud grande.
  • Los autores concluyen subrayando el papel de los caballos salvajes gallegos como herramienta de prevención de incendios en paisajes dominados por tojo, y el contexto que motiva el trabajo: los incendios en Galicia son frecuentes, cada vez más virulentos y ya no estacionales, y el desbroce forestal convencional es caro.

Cómo se usa

Sostiene los dos lados de pastoreo-previene-incendios, que es exactamente lo que hacía falta.

Del lado de la concesión: el mecanismo es real y está medido. La herbivoría reduce carga de combustible, y hacerlo con animales sale más barato que desbrozar. Quien defiende el pastoreo como prevención no se lo inventa.

Del lado del límite: la magnitud importa. Un efecto de 0,55-3,10 m/min sobre una propagación de 15-25 m/min no convierte un incendio de sexta generación en algo manejable, y conviene no vender el pastoreo como solución al problema de incendios. Es una pieza de gestión del combustible, no un cortafuegos.

Y una distinción que el estudio ilustra bien sin proponérselo: los animales del experimento son caballos salvajes, no ganado de producción cárnica. Lo que reduce el combustible es la herbivoría, no el destino comercial del animal.

Limitaciones

  • Escala muy pequeña: cuatro parcelas de 50 m² dentro de una zona de 100 ha, con 11 animales. No permite extrapolar a superficies de gestión forestal regional.
  • La velocidad de propagación no se midió en incendios reales: se modeló a partir de la biomasa observada y de variables ambientales del sitio.
  • Un solo tipo de vegetación (tojal) y un solo contexto biogeográfico (Galicia atlántica). El matorral mediterráneo seco tiene otra dinámica de combustible.
  • No compara con desbroce mecánico ni con quema prescrita, que es la comparación que decidiría si el pastoreo es la mejor herramienta disponible y sigue sin fuente propia en el vault.
  • Periodo de dos años, sin registro de incendios ocurridos: no hay desenlace real, solo carga de combustible y modelo.