Qué es

Estudio del estado real del control de depredadores en los cotos de caza españoles, a partir de datos de 16 departamentos autonómicos de fauna y 373 cuestionarios a cotos orientados a la conservación de especies de caza menor. Es la fotografía más concreta disponible de qué hace la gestión cinegética española sobre la fauna que no es objeto de caza.

Hallazgos relevantes

  • El 87 % de los cotos encuestados declara controlar al menos una especie depredadora. El 49,3 % emplea guardas para hacerlo.
  • Las especies más controladas son el zorro (Vulpes vulpes, 90,4 %), el jabalí (Sus scrofa, 78,3 %) y la urraca (Pica pica, 51,5 %). Siete especies depredadoras figuran en las listas autonómicas de especies cinegéticas.
  • La intensidad del control varía mucho entre comunidades autónomas. El disparo está autorizado en todas las regiones estudiadas y es el método más usado (76-100 % según especie).
  • La intensidad de control del zorro es mayor cuando lo hacen guardas a tiempo completo; la de urraca y jabalí, cuando lo hacen cazadores.
  • Dato relevante y contraintuitivo: la aplicación de medidas de gestión del hábitat que reducen la depredación fue mayor en los cotos que no practican control de depredadores.
  • Los autores proponen un marco nacional de gestión orientado a controlar los depredadores en lugar de eliminarlos, y señalan la falta de investigación previa sobre el estado actual de esta práctica.

Cómo se usa

Sostiene con dato español el punto 3 de caza-gestion-poblaciones: la gestión cinegética no es neutral respecto a la fauna del monte, sino que interviene activamente sobre las poblaciones de depredadores en la inmensa mayoría de los cotos. Permite formular el argumento sin recurrir a la generalidad: cuando la objeción sostiene que la caza sirve para regular poblaciones, conviene preguntar qué poblaciones — porque una parte sustancial del esfuerzo va dirigida precisamente a los animales que ejercerían esa regulación.

El hallazgo sobre gestión de hábitat da un segundo argumento: existen alternativas a la extracción, y los cotos que las aplican son los que menos matan.

Limitaciones

  • Los datos de coto proceden de cuestionarios autoinformados por los propios gestores, con el sesgo de deseabilidad esperable; el propio diseño reconoce que la información oficial autonómica es heterogénea.
  • La muestra son cotos orientados a caza menor, no el conjunto del sector cinegético español: la extrapolación a cotos de caza mayor no es directa.
  • Es un estudio descriptivo del estado de la práctica, no una evaluación del efecto del control sobre las poblaciones de presas ni sobre las de depredadores.
  • Los autores escriben desde dentro del ámbito de gestión cinegética y su propuesta final es reformar la práctica, no eliminarla. Se cita por sus datos, no por su marco normativo.